Domingo de letras.

/ domingo, febrero 06, 2011 /
La mayoría de los habitantes del pueblo eran primos, tíos o sobrinos, por lo que todos sabían lo que hacía cada cual, especialmente aquel que llegara con aureola de escritor consagrado y ahora tan solo era el borrachín más famoso de la comarca.
- ¡Ese no es tu problema, mentecata! -le espetó el colombiano sin el menor reparo-. ¡Ponme con ella!

El mar en llamas
de Alberto Vázquez-Figueroa

Gran libro que recomiendo, y que espero, os haya animado a leer :)

Descansando, que es gerundio

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¡Por fin!
Esta es la primera semana que ando "algo" más libre. Después de unos cuantos días de estrés y caídas de pelo parece que ahora vienen días de tranquilidad.
Para que os hagáis una idea de a qué llamo tranquilidad, deciros que esta semana sólo tengo pendientes unos curros que hemos preparado del estudio, una cabalgata de fallas en la que cantamos y en la que, inexplicablemente me ofrecí a tocar la guitarra, cuando yo dejé de rondar a las muchachas allá por el 94. Además para dicha cabalgata tenemos que ensayar el baile y preparar unas sudaderas para ir todos al mismo son. Luego en mi "otra falla", donde casi paso más tiempo que en la mía, estamos acabando el monument infantil.
Imaginaos entonces como fue la semana pasada.

Aunque tampoco hay que engañarse, si no hago estas cosas acabaría aburriéndome como una ostra en casa, y al cabo de 10 minutos tocándome los huevos terminaría, de una forma totalmente inexorable con mi miembro entre las manos, y en efecto, masturbándome.
Ya fuera coñas y coños, mi trabajo no es picar piedra y eso se nota. Disfruto mucho haciéndolo. De esta forma tengo siempre excusas para ver Disney Channel, aunque sea en realidad, lo único respetable hoy día de la televisión.
Como adelanto de mis trabajos, y como el llibret de mi falla no puedo publicarlo aún, os dejo un spoiler de la falla que estamos preparando para la Falla Sedaví.

Niños.

/ viernes, febrero 04, 2011 /
Me he olvidado de lo que iba a decir. Sí, de verdad, es una de las cosas que más fastidian, ¿a que sí?
El tema es que en realidad ya no se me ocurren cosas de dudoso interés que pudiera relatar por aquí.
Y me jode.
Me siento como un niño que lleva días queriendo jugar con su coche teledirigido preferido. Tiene el mando bien agarrado con sus manos, y sin embargo el coche no aparece por ningún rincón. Le gustaría pensar que su vida es como en Toy Story: el coche vive mil y una aventuras cuando él no está. Pero ahora sí que está, y el coche no aparece. Quizás se haya ido a un sitio mejor donde jueguen con él. Donde le estimulen y le hagan saber lo útil que es.
Y eso al niño, aunque aún no utilice esa palabra, le jode.
 
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