Pues bien, en una de estas sesiones dobles me descubrieron dos películas que tenía bastante interés en ver. La primera de ellas fue Las Sesiones, de Ben Lewin.
Fue sin duda la sorpresa de la noche, aunque no deja de ser la tipicorra comedia-triste que tan de moda está ahora. Aún así, me gustó mucho. Y es que rezaba una y otra vez para que volviera a salir en pantalla el cura interpretado por William H. Macy, que llena toda la pantalla siempre que aparece.
Pero como bien se encarga de aclararnos el cartel oficial (siempre mucho más feos que los teasers) la pareja protagonista la forman el escritor Mark O'Brien (John Hawkes) y su terapeuta sexual, interpretada por Helen Hunt; que nos cuentan los avances que tiene dicho escritor para poder llevar una vida sexual normal.

Muy bien filmada, con un tono entre intimista y peli sobremesa de Antena 3, la película nos demuestra como los problemas sexuales son una dificultad para todas las personas, pero son mucho más difíciles para las personas con algún tipo de invalidez. De todas formas, la trama no deja de salpicar luz por todos lados, en parte gracias a su carismático protagonista, que desde su ángulo de visión consigue ver todas las cosas y todos los problemas con un tono de mucho humor pero aún así, muy humano.
La película no tiene mucho más: una historia potente que te consigue emocionar y unos personajes todos ellos adorables y muy bien llevados y profundos, aunque nunca dejas de lado a la pareja protagonista.

Lo mejor de la película es sin duda el tono tan personal que tiene, y ese secundario tan de lujo que forma William H Macy. Se hace muy amena y disfrutable.
Lo peor es que haya pasado tan de paso, valga la redundancia.
En definitiva: no es que se merezca un lugar en el podio de todos los cines, pero es una película simpática y que no molesta a nadie, que se hace mucho de querer.
En la parte 2 de la sesión doble: The Master, de Paul Thomas Anderson.