No sé qué hacer...

/ lunes, octubre 27, 2008 /
Houston, tenemos un problema...
Me explico, tenemos una clase en el máster que se llama Cultura del Diseño; la cual trata, como su nombre indica, sobre un poco de culturilla en el diseño. Historia, y también actual. Dada por el Sr. Xavier Giner Ponce.
En fin, que entre el progama de estudios y sus experiencias personales acabamos siempre quejándonos de la situación actual. Resentida, como todos sabemos, por la dichosa crisis de los güitos.

Hemos dado sólo tres clases, pero ya tenemos claro una serie de conceptos, sin embargo lo más importante para mí es sobre la situación actual.
Vivimos en una sociedad cuyo vértice se basa total y compulsivamente en el consumo. En un consumo desmedido propuesto veinte años atrás durante los sagrados 80.
Las personas ya no compramos por necesidad, sino por deseo. Si bien dejamos a un lado la necesidad de comprar de un enfermo compulsivo.

Es en esta sociedad toxicómana en la que vivimos actualmente, y aunque todos lo vemos nadie hace nada por cambiarla. No sé si por miedo a que le apunten o por miedo a que cambie su manera de vida.
El consumo se ha convertido en nuestras vidas en una extensión a nuestros días en un tiempo relativamente poco. Si mal no recuerdo, hace diez, qué digo, cinco años, donde los fines de semana se podían pasar igual de bien que antes sin gastarse un solo duro.

Creo firmemente que esto que se nos avecina no es sino el nacimiento de una nueva generación contemporánea. Donde empezará un nuevo tema en los libros de Historia.

Muchos profesores me inspiraron pero creo que este es el que más toca mi fibra revolucionaria. Cada generación tuvo alguna revuelta propia para su época. Si algo no gustaba se quejaban todos al unísono, y ahora es totalmente lo contrario.
Estamos (estábamos) en una buena época, donde todo nos ha venido dado, y quizás por ello tenemos miedo a pedir lo que nos pertenece. Están subiendo muchísimo los precios, está subiendo muchísimo la vida y no nos quejamos de nada.
Bueno nos quejamos, pero por lo bajito.
¿No se supone que ésta es la era de la información? Donde toda la información se baraja a velocidades kilométricas y donde se supone también, que no hay fronteras; que estamos a la misma distancia de un amigo de nuestra ciudad que de alguien que vive en Nueva York.

Tenemos el mundo en nuestras manos pero se nos deshace como el chocolate. No sabemos qué hacer con él y tenemos miedo de que las cosas cambien, y nosotros ahí, sin hacer nada.
No estoy fomentando que se haga violencia no que tomemos el palacio de la Bastilla, creo que tenemos otras muchísimas formas de protestar.

Yo creo que por ahora empezaré protestando de que los mejores diseñadores españoles se vayan de este país por la falta de cultura de diseño que tenemos: donde una misma persona tiene en su casa un cuadro con los perros cazando ciervos y en el garaje un Audi con las últimas prestaciones.
¡Esto no puede quedar así!

(nota mental: proyecto en marcha...)


1 cosillas al respecto:

{ Isidro } on: 28 de octubre de 2008, 0:13 dijo...

Puedes hacer una cosa: a la gente de tu alrededor cambiarla. Evidentemente, hay casos perdidos: los bakalas drogatas no oyen tus palabras, pero alguna dulce damisela espero que sí.

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